Sugerencias para vivir el Adviento

Una vez más empezamos a vivir el Adviento. El tiempo hermoso en que nos preparamos para recibir al Salvador.

Son días de gracia que Dios nos regala, y tenemos que aprovecharlos al máximo. Por eso queremos ofrecerte estas sugerencias para que tengas en cuenta especialmente en la preparación de tu hogar y de tu corazón.

Recuerda que la visita que esperamos es la más importante del año… ¿Cómo vas a disponerte para recibirlo?

Aunque estas sugerencias están especialmente orientadas a las celebraciones litúrgicas, pueden perfectamente adaptarse a lo que cada uno de nosotros debe preparar en su corazón.

Las etapas del Adviento

Es necesario recordar que el Adviento se organiza en dos etapas:

  • La primera va del Primer Domingo al 16 de diciembre, y acentúa la preparación para la venida escatológica del Señor, al fin de los tiempos.
  • La segunda va del 17 al 24 de diciembre, y nos prepara más bien para la inmediata celebración del Nacimiento de Jesús, su venida histórica.

Considerando estas dos etapas es conveniente adecuar el canto, la ambientación y los adornos. También integrar a nuestras celebraciones todos los elementos que nos ofrece la piedad popular: los Villancicos, las Posadas, la Acostada del Niño, etc.

Los cantos del Adviento

Los cantos del Adviento

Deben expresar los sentimientos propios de este tiempo: la esperanza, la paciencia, la alegría, la oración, la preparación… Es bueno cantarlos con todas sus estrofas. Si son cortos, repetirlos, sobre todo el canto de entrada de la Misa. Además hay que procurar que sean cantos que no se canten en otro tiempo del año. Esto ayudará a identificar el Adviento y sus contenidos.

El canto de entrada de la Misa se puede repetir mientras se enciende la vela de la Corona de Adviento. Puede ser el mismo cada domingo.

Lo dicho para el canto de entrada se aplica al Himno inicial de cada Hora de la Liturgia de las Horas.

No debemos cantar Villancicos en Adviento, ya que estos hablan de la alegría de los hombres y de los ángeles por el Niño nacido en Belén. Por eso hay que reservarlos para el tiempo de Navidad.

La ambientación

La importancia de la ambientación del Templo

Al entrar en el Templo se debe notar que estamos viviendo un tiempo diferente: un tiempo de preparación, de espera alegre y gozosa. Es conveniente resaltar una imagen de María, la Virgen del Adviento. Es Ella quien mejor encarna los sentimientos de este tiempo litúrgico.

Los letreros o estandartes con frases alusivas, como «¡Ven Señor!» no pueden faltar en el Templo y en otros lugares de convivencia común. Los adornos nos deben ayudar a identificar este tiempo como un tiempo de espera. Recordemos además que el color litúrgico propio del tiempo de Adviento es el morado.

Un signo privilegiado de este tiempo es la Corona de Adviento, que debe ocupar un lugar destacado. Todos estos signos nos ayudarán a vivir el Adviento.

Encuentros de oración

Encuentros de oración

Como un modo de preparación para vivir el Adviento pueden fomentarse momentos extras de oración, bien sean semanales o diarios. Por ejemplo, se puede implementar el rezo de una Hora dela Liturgia de las Horas, o una Vigilia de oración. Esto nos ayudará a expresar el sentido del Adviento: estar alertas, a la espera del Señor, como nos lo enseña la parábola de las diez vírgenes (cf. Mt 25,1-13).

Otro tipo de plegarias compuestas de salmos, lecturas bíblicas y cantos propios del tiempo pueden ser útiles, más si se hacen con participación del pueblo.

Catequesis para vivir el Adviento

Catequesis para vivir el Adviento

Para entender mejor el Adviento y no convertirlo en una «Cuaresma de Navidad», o bien que se nos pase de noche por adelantar los elementos festivos de la Navidad, es necesario y beneficioso tener algunos momentos de reflexión sobre sus contenidos principales.

La lectura y el compartir de los textos bíblicos de las profecías de Isaías, o los pasajes sobre el anuncio de Juan Bautista, o el anuncio del Ángel a María pueden ser muy apropiados. Esta lectura puede hacerse a modo de Lectio Divina. Esto será muy provechoso ya que además de llevarnos a la meditación de la Palabra, este método incluye un tiempo de estudio y profundización a la luz del Espíritu Santo que puede ayudar a vivir el Adviento e iluminar muy bien todo su sentido.

El objetivo será identificar los elementos de preparación propios del tiempo de Adviento para celebrar, luego, con más fruto, la fiesta de la Navidad.

Para terminar

Te contamos que este texto está tomado del libro “Adviento y Noche Buena” de la M. Isabel de la Cruz Crespo Ruiz.

Recientemente Llama Viva Producciones ha sacado a la luz la 2ª edición de este hermoso libro, totalmente ampliada y renovada. Esta edición viene acompañada, además, del CD con los 24 cantos que incluye el libro. Son algunos cantos marianos, otros propios de Adviento, los cantos para las Posadas, Villancicos, Arrullos y cantos para la Levantada del Niño Dios, todos grabados por las Hermanas Discípulas de Jesús.

Te recomendamos especialmente este material. Te ayudará a vivir el Adviento, preparando tus reuniones familiares de estas fechas, y te será muy útil en tu trabajo pastoral.

Aquí puedes ver un resumen del contenido del libro y escuchar un demo de los hermosos cantos que hemos seleccionado para ti:

Si quieres adquirirlo, comunícate con Llama Viva Producciones siguiendo este enlace.

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