Sencillo plan de lectura bíblica para que pongas en práctica… y disfrutes de tu encuentro con la Palabra de Dios

sencillo-plan-de-lectura-biblica

Encontrarte con la Biblia es encontrarte con Dios

La Biblia no es un libro como cualquier otro. No la puedes leer así, de corrido, como a una novela o a un periódico. Siendo Palabra misma de Dios, deberás leerla y meditarla como un encuentro vivo con Dios. Nos dice el documento del Concilio Vaticano II:

“Los cristianos deben recibir los libros sagrados con devoción, porque expresan un vivo sentido de Dios, contienen enseñanzas sublimes sobre Dios y una sabiduría salvadora acerca del hombre, encierran tesoros de oración y esconden el misterio de nuestra salvación” (Dei Verbum, n. 15).encontrarte-con-la-biblia-encontrarte-con-dios

Por eso a la Biblia debes acercarte con los pies descalzos, con el corazón abierto y con la voluntad disponible para escuchar a Dios y encontrarte con Él. Su Palabra es luz para tus pasos, alimento para tu alma y camino de salvación.

Debes leer la Biblia con el mismo espíritu con que fue escrita. Pero no podrás adentrarte en ella sin un guía, pues te perderás. La Biblia no puede leerse ni entenderse provechosamente si no es explicada.

 

Por qué es importante un plan de lectura bíblica

Por otra parte debemos considerar que la Biblia no es un libro sino más bien una biblioteca de 73 libros. Son muy diferentes unos de otros, tienen estilos muy distintos, fueron escritos en épocas muy distantes y en situaciones muy diferentes.

por-que-es-importante-un-plan-de-lecturaImagínate que llegas a una biblioteca así y empiezas a leer el primer libro que ves en el estante, y luego sigues con el segundo, el tercero, y así te propones llegar hasta el final. Esa lectura va a ser muy poco productiva y vas a cansarte muy rápido. Seguramente no vas a entender mucho de lo que leas y te vas a desanimar. Eso es lo que pasa cuando quieres empezar a leer la Biblia por el principio, es decir, desde el Génesis. Es muy probable que pronto te canses porque no consigas entender el mensaje, se te haga todo muy confuso y pesado y lo dejes.

Por eso es necesario tener un plan de lectura bíblica. Al principio habrá muchas cosas que no vas a entender, y eso es muy natural. También en la lectura de una novela te pasa eso, hasta que te vas familiarizando con los personajes, con la trama… Cuando eso te suceda ¡no te pares! ¡Sigue leyendo! A medida que vayas avanzando las cosas se irán aclarando. Es una regla de oro: la Biblia se explica por sí misma. Por eso es tan importante, especialmente al leer la Biblia por primera vez, seguir un plan de lectura.

 

El plan que te proponemos

Debes saber algo muy importante: no existe un único y perfecto plan de lectura bíblica. Hay varios, todos ellos buenos y válidos. Aquí vamos a presentarte uno en concreto. Está destinado a aquellos que desean empezar a leer la Biblia y no tienen otros recursos, como Comentarios Bíblicos u otros estudios y explicaciones. Este plan te ayudará a conocer la Biblia a través de ella misma. Para ello te recomendamos que siguas el orden indicado aquí:

 

Primera etapa: Conoce la Salvación a la que has sido llamado y a tu Salvador, Jesucristo

primera-etapaEn primer lugar puedes comenzar por la 1º Carta de San Juan. ¿Por qué? Esta pequeña carta fue escrita con el propósito de darnos la certeza de la salvación: “Les he escrito estas cosas a ustedes, que creen en el nombre del Hijo de Dios, para que sepan que tienen Vida eterna” (1Jn 5,13). Y esta es la primera necesidad de un cristiano: tener la certeza de su salvación. Saber que Dios le ama y le ha elegido. Leyendo esta carta descubrirás que gratuitamente, y sin ningún merecimiento por tu parte, Dios te puso en la lista de los que quiere salvar. ¡Fue una elección gratuita! ¡Amorosa! ¡Estás salvado ¡Eres elegido!

Luego puedes continuar por los Evangelios Sinópticos. El de San Mateo es el más pedagógico. Es rico en parábolas y contiene cinco grandes discursos de Jesús, entre los cuales el célebre “Sermón de la montaña” (5,1-7,29). Es considerado como el texto más rico en valores morales y por siglos ha inspirado pueblos de toda cultura y religión.

El de San Marcos es el más resumido. Tiene un tono más narrativo: rico en particularidades, pinta eficazmente la Palestina de la época de Jesús. Está marcado por el “camino”: el viaje de Jesús hacia Jerusalén para el cumplimiento del misterio pascual.

El de San Lucas es el más fácil de entender. El corazón de la obra es la actividad de Jesús en Jerusalén, su misión redentora y su amor por los pobres. Forma una sola obra junto con los Hechos de los Apóstoles, que puedes leer a continuación, una narración bellísima y fácil acerca de los primeros tiempos de la Iglesia.

A continuación puedes leer el Evangelio según San Juan. Es muy distinto a los otros, aun estilísticamente. Es más espiritual, más teológico. Contiene menos parábolas y menos milagros. Aparecen, sin embargo, nuevas expresiones para hablar de Jesús, como por ejemplo, “Verbo de Dios”.

 

Segunda etapa: Conoce los fundamentos de tu fe

segunda-etapaDespués puedes seguir con las Cartas de San Pablo: Romanos, 1 y 2 Corintios, Gálatas, Efesios, Filipenses, Colosenses, 1 y 2 Tesalonicenses, 1 y 2 Timoteo, Tito y Filemón.

Terminadas estas, sigues con las Epístolas Católicas que te faltan leer: 2 y 3 de Juan, Santiago, 1 y 2 de Pedro y Judas.

Luego puedes leer la Carta a los Hebreos, que es un tratado de teología donde se hace una defensa acerca del sacerdocio de Cristo, superior al sacerdocio levítico. Su objetivo es animar a los cristianos en momentos duros de persecución para que se mantengan fieles a la grandeza de su fe y recordarles que ¡vale la pena ser cristiano!

Y puedes terminar el Nuevo Testamento con la lectura del Apocalipsis. Esta te puede resultar un poco más dificultosa de comprender a causa de la gran cantidad de símbolos y signos que posee. Por ello te recomendamos que te apoyes de un buen Comentario o Diccionario Bíblico (procura siempre que sea católico para que no te confunda o te desvíe de la sana doctrina).

 

Tercera etapa: Conoce la Historia del Pueblo de Dios

tercera-etapaCuando ya hayas leído el Nuevo Testamento, entonces sí estarás preparado para comprender mucho mejor el Antiguo Testamento, ya que toda esta primera parte de la Sagrada Escritura se refiere a Jesucristo y en Él encuentra pleno sentido y significación.

El Antiguo Testamento lo puedes leer en el orden en que viene en la Biblia

Una recomendación es que paralelamente a tu lectura del Nuevo Testamento vayas leyendo también los Salmos. Son las oraciones del Pueblo de Dios. Con ellos Jesús mismo oró, y seguramente te encontrarás reflejado en ellos. Léelos. Repítelos. Medítalos. Hazlos tuyos. Verás cuánto bien encontrarás en esas palabras. Más adelante haremos un post dedicado exclusivamente a explicarte algunas maneras de orar con los Salmos.

 

 

Esperamos que este plan de lectura bíblica te sea de utilidad y puedas aplicarlo a tu vida. Y te invitamos a que nos compartas tus experiencias y tus dudas en los comentarios.

Que el Señor te bendiga y te haga crecer cada día más en amor a Él y a su Palabra.

 

2 comentarios
  1. Hermelinda Dimas
    Hermelinda Dimas Dice:

    Gracias por compartir con nosotros esta información estoy muy feliz de encontrar tanta información para ir formándome una buena Cristian mil Bendiciones

    Responder
    • Discípulas de Jesús
      Discípulas de Jesús Dice:

      Qué gusto nos da recibir comentarios como el tuyo Hermelinda !!! Muchas gracias !!! Nos animas a seguir trabajando para que cada día haya más hermanos y hermanas que quieran seguir a Jesús y ser sus Discípulos, y así juntos instaurar el Reino. Dios te bendiga !!!

      Responder

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *