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La santidad en los tiempos de las redes sociales

“¿Como podrá un joven vivir santamente?” (Sal 119,9). Hasta el escritor sagrado se lo pregunta… Seguramente tú te lo habrás cuestionado más de una vez.

Y es que esta sociedad posmoderna en la que nos ha tocado vivir está llena de luces multicolores que nos tientan y nos seducen con promesas falsas. Y pensar en ser un joven santo, desear la santidad, y luchar por vivir en la pureza de una vida limpia y libre para el Señor, pareciera una utopía.

Sin embargo… ¡Sí es posible! Y fíjate: El autor del Salmo que citábamos al principio responde en seguida a la pregunta que se hace: “¿Como podrá un joven vivir santamente? Obrando de acuerdo a tu Palabra…”

¿Quieres un ejemplo de que esto es posible? ¿Quieres ver cómo un chico de nuestros días puede vivir santamente? ¡Y puede llegar lo más alto en este camino a la santidad! ¡Tan alto que el Papa Francisco acaba de declarar sus virtudes heroicas, con lo que ya es Venerable! ¡Un niño! Un muchachito de apenas 15 años. Normal. Alegre, juguetón, cariñoso… Buen amigo de todos… Apasionado por la informática. Lleno de vida y de proyectos. Pero además…

Enamorado de la Eucaristía…

Con una tierna devoción a la Virgen María…

Lleno de celo evangelizador…

Te presentamos a Carlo Acutis, un santo posmoderno. Un santo que nos enseña la santidad en los tiempos de las redes sociales. Un chico que supo dar el salto de la computadora… ¡al Paraíso!

 

Virtudes heroicas

carlo-acutis-primera-comunionEste jueves 5 de julio el Papa Francisco firmó el decreto que reconoce las virtudes heroicas de Carlo Acutis, un adolescente que ofreció su enfermedad por la Iglesia y que utilizó su pasión por la informática para evangelizar y difundir el amor a la Eucaristía.

Carlo nació el 3 de mayo de 1991 en Londres, donde vivía su familia por motivos laborales. Años más tarde se trasladaron a Milán, donde transcurrió su infancia y realizó sus estudios. Le encantaba pasar el verano en Asís, ciudad que siempre consideró como su segundo hogar por la devoción que tenía a San Francisco.

Hizo su Primera Comunión a los siete años y desde entonces su vida estuvo marcada por un profundo amor a la Eucaristía. Todos los días asistía a Misa, rezaba el Rosario impulsado por su devoción a la Virgen, a quien consideraba su confidente, y hacía un momento de adoración eucarística. Además, daba catecismo a los niños y ayudaba a los más necesitados.

Carlo tenía muy claro su plan: “Estar siempre unido a Jesús, ese es mi proyecto de vida”. Sabía bien cuál era el objetivo: “Nuestra meta debe ser el infinito, no el finito. El Infinito es nuestra Patria. Desde siempre el Cielo nos espera”.

Además afirmaba: “Todos nacen como originales pero muchos mueren como fotocopias”. Para dirigirse hacia esta meta y no “morir como fotocopia” Carlo decía que su brújula tenía que ser siempre la Palabra de Dios, con la que se confrontaba constantemente. Pero para una meta tan alta necesitaba medios muy especiales: los Sacramentos y la oración.

Su intensa vida espiritual lo llevó a crear lo que algunos llamaron el “kit para hacerse santo”, compuesto por:

  • La Misa

  • La Comunión

  • El Rosario

  • La lectura diaria de la Biblia

  • La Confesión

  • El servicio a los demás

 

Un genio de la informática en el Cielo

carlo-acutis-oracionEl libro (en italiano) Un genio de la informática en el Cielo. La biografía del Siervo de Dios Carlo Acutis, del autor Nicola Gori, con la colaboración de Mons. Gianfranco Poma y de la Madre Anna Maria Canopi, recoge su hermoso testimonio de santidad.

Pese a su corta vida, Carlo Acutis, “fue capaz de captar la belleza de la santidad, que buscó en lo íntimo del alma, donde la voz de Dios nos llama a confiar en el Espíritu que da la sabiduría para discernir el camino a seguir, incluso en el plano digital (…). Entendió que la santidad no consiste en ocupar un puesto en un nicho, sino en la búsqueda diaria de la felicidad, en el deseo de donarse sin recompensa, huyendo de la tentación de convertir la vocación en un rol, la vida cristiana en un hábito”, señala Mons. Edoardo Viganó, quien fuera Prefecto de la Secretaría para la Comunicación de la Santa Sede, autor del prefacio del libro.

 

Por la Iglesia y por el Papa

La enfermedad, una leucemia fulminante, lo sorprendió muy temprano. Pero Carlo unió su propia cruz a la Cruz de Cristo, mostrando una valentía sobrehumana y una fe que le llevó a ofrecer todos sus sufrimientos por la Iglesia y por el Papa. Incluso intentaba minimizar unos dolores que los médicos calificaban de atroces. “¡Hay gente que sufre mucho más que yo!”, decía él. “El heroísmo con el que afrontó su enfermedad y su muerte ha convencido a muchos que en él había verdaderamente algo especial”, comentaría en una ocasión la madre del joven.

Carlo Acutis murió el 12 de octubre de 2006, fiesta de la Virgen del Pilar. Su cuerpo reposa en el cementerio de Asís, muy cerca de su santo predilecto. Así lo pidió él incluso antes de saber que estaba enfermo.

 

Internet podría tener su patrono

carlo-acutis-patrono-internetSu madre, Antonia, recuerda: Carlo era un experto en las computadoras. Leía textos de ingeniería informática y dejaba a todos estupefactos. Pero este don lo ponía al servicio del voluntariado y lo utilizaba para ayudar a sus amigos. Su gran generosidad lo hacía interesarse en todos: los extranjeros, los discapacitados, los niños, los mendigos… Estar cerca de Carlo era estar cerca de una fuente de agua fresca…

La clave era su pasión por Jesucristo. Para Carlo la Eucaristía era la “autopista al cielo”. Como a muchos adolescentes de esta época, le encantaban las nuevas tecnologías y pasaba su tiempo en la computadora y las redes sociales. Pero no olvidemos que también amaba la Eucaristía y dedicaba horas a la Adoración y al rezo del Rosario. Como veremos más adelante, supo combinar muy bien su interés por Internet y la tecnología con su amor apasionado por Jesús y su celo evangelizador. Estaba convencido de que las nuevas tecnologías son un vehículo de evangelización y catequesis.

Carlo estaba muy dotado para todo lo que está relacionado con el mundo de la informática, hasta tal punto que tanto sus amigos como los adultos licenciados en ingeniería informática lo consideraban un genio. Todos se quedaban maravillados por su capacidad de entender los secretos que oculta esta ciencia y a los que solo tienen acceso quienes han realizado estudios universitarios.

Los intereses de Carlo abarcaban desde la programación de ordenadores, pasando por el montaje de películas, la creación de sitios web, las redes sociales, los periódicos -de los que se ocupaba también de la redacción y la maquetación-, hasta la catequesis y el voluntariado con los más necesitados, los niños y los ancianos.

Monseñor Viganó abrió la posibilidad de que algún día Carlo Acutis pueda ser patrono de Internet y protector de los cibernautas.

 

Su amor a la Eucaristía y a los milagros eucarísticos

Él siempre quiso tener cerca a Jesucristo. Le vio en la enfermedad, en la gente de su entorno, en los necesitados, pero sobre todo en ese amor desmesurado a la Eucaristía. A los once años escribió: “¡Cuantas más Eucaristías recibamos, más nos pareceremos a Jesús, y ya en esta tierra disfrutaremos del Paraíso!”

Esta pasión le llevó a investigar, siendo niño, todo lo relacionado con la Eucaristía, especialmente los milagros eucarísticos. Finalmente logró involucrar a sus padres para que le acompañaran a todos los lugares del mundo en los que se hubieran producido milagros de este tipo reconocidos por la Iglesia.

Y lo logró. Tardó dos años y medio pero consiguió visitarlos todos y documentarse sobre ellos. Y como además era un experto informático brillante, usó su talento para crear un sitio web que recopilara toda la información posible sobre dichos milagros. Cuando tenía 14 años de edad creó la página “Los milagros eucarísticos en el mundo”. Allí informaba detalladamente sobre cada milagro eucarístico, algo que no existía hasta ese momento, y que hoy, doce años después de su muerte, se sigue consultando. Puedes verla aquí.

 

Su obra ha ayudado a miles de personas

carlo-acutis-su-obraCon todos los datos que Carlo Acutis recopiló sobre los milagros eucarísticos también se creó una exposición que ha visitado ya los cinco continentes. De esta manera su celo evangelizador se ha hecho presente en miles de parroquias, en los principales santuarios marianos del mundo y en más de 100 universidades de los Estados Unidos. Los frutos de su vida están haciendo mucho bien a miles de personas en la actualidad.

Carlo entendió “el verdadero valor de la vida como don de Dios, como esfuerzo, como respuesta a dar al Señor Jesús día a día en simplicidad. Era muy amado y buscado por sus compañeros y amigos por su simpatía y vivacidad”, afirmó la postuladora para la Causa de los Santos de la Arquidiócesis de Milán, Francesca Consolini.

Y monseñor Ennio Apeciti, jefe de la Oficina para la Causa de los Santos de dicha Arquidiócesis manifestó: “Su fama de santidad se ha disparado por todo el mundo, de manera misteriosa. Alrededor de su vida ha sucedido algo grande, ante lo cual me inclino…”

La vida de este joven que va camino de los altares ha ayudado a muchos a descubrir el amor de Dios y el don de la Eucaristía. Y es un testimonio vivo de que hoy, en este mundo, en esta sociedad posmoderna… ¡sí se puede ser santo!

Carlo Acutis, con solo 15 años, se inscribe en esa multitud de jóvenes y pequeños que, con sus vidas, han narrado la belleza y la alegría de donarse a Dios y al bien de los demás.

 

Oración oficial para solicitar la Beatificación y Canonización del Siervo de Dios Carlo Acutis

carlo-acutis-venerableOh Padre, que nos has dado el testimonio ardiente

del joven Siervo de Dios Carlo Acutis,

que convirtió la Eucaristía en el centro de su vida

y la fuerza de su dedicación cotidiana

para que los demás también te amaran sobre todas las cosas,

haz que pueda formar parte de los Beatos y los Santos de tu Iglesia.

Confirma mi fe, alimenta mi esperanza, fortalece mi caridad,

a imagen del joven Carlo,

que, creciendo en estas virtudes, ahora vive en Ti.

Concédeme la gracia que tanto necesito…

Confío en Ti, Padre,

y en tu amadísimo Hijo Jesús,

en la Virgen María, nuestra dulcísima Madre,

y en la intercesión de tu Siervo Carlo Acutis.

Amén.

 

Si quieres conocer mejor a este joven extraordinario visita aquí el sitio oficial de Carlo Acutis.

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